De todos los eventos cotidianos, la realidad me parece la más absurda porque es la única que tropieza consigo misma, y aún así cuando la historia acaba no me queda más que morir en vida, sólo para renacer una y otra vez, y curiosamente mientras más me destruye por dentro más me satisface.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario